Acción ---> REACCIÓN :: R·E·P·E·R·C·U·S·I·Ó·N ::
Se necesita más que oír las noticias o leer los encabezados de los diarios para crearse una opinión crítica y con mas espacio al análisis. No pretendo convencer a nadie de mi forma de pensar pero si quiero manifestar mi posición frente a la problemática.
Como en mas de alguna ocasión se ha dicho las maras se crean a partir de una sociedad donde no existen ni las condiciones sociales, ni las condiciones políticas para que los jóvenes se puedan desarrollar; es decir, ha existido una construcción desde afuera en la formación de estos grupos. Nuestra sociedad ha contribuido a esto, y hoy es fácil jugar a la demencia colectiva y exigir que desaparezcan. Hemos creado nuestro propio Frankeistein.
Tanto la historia como las Ciencia Sociales nos enseñan que la delincuencia juvenil es principalmente un fenómeno grupal que refleja situaciones sociales y económicas complejas; mereciendo, por lo tanto, conocimientos actualizados, concretos y profundos para lograr el diseño y la aplicación de políticas y programas de acción exitosas. Siendo así, el reto de “las maras” es aún más complejo que meter a sus miembros a la cárcel y pretender que el problema esté resuelto.
Estos -relativamente- nuevos sujetos sociales afectan el poder político y económico del país y no solo a ellos, a todos; además paralizan las inversiones, el tránsito de buses y que la gente salga o se meta temprano a sus casas entre otros. El gobierno está atado de manos y paralizado ante un problema al cual solo se le ha dado respuestas políticas y populistas en mi opinión, y no respuesta reales.
Aquí no se trata de indignarse por que ellos tiene a los derechos humanos a su favor, se trata que estamos hablando también de humanos que si bien no se justifica su delinquir son humanos con hijos, sin trabajo y con hambre y el hambre duele. Es importante señalar que no todos los pandilleros por el hecho de ser pandilleros delinquen, y para los que lo hacen están las leyes penales; para ellos y cualquier otro que no sea marero e infringa la ley, cuando son hallados en el acto -infraganti-o existen las suficientes pruebas para incriminarlo. Nótese una vez mas que no estoy diciendo que ningún marero delinque, una afirmación así sería ridícula, lo quiero señalar es que en todo caso debemos exigir a las autoridades más eficiencia y menos ineptitud, o que en últimas renuncien a sus puestos.
En el escenario actual de violencia que vive al país existen dos actores principales, Los "mareros" que están haciendo lo que quieren, y las instituciones de gobierno y otros actores políticos y sociales invitados que se los permiten y colaboran -indirectamente- con ellos. Deberíamos preguntarnos como ciudadanos indignados Qué nivel de confianza podemos tener en nuestras autoridades, si dentro de ellos mismo hay interés políticos, desinterés en la problemática, miedo y por supuesto corrupción:
¿ A quienes se deberían juzgar también?
¿Qué nivel de credibilidad hay en las instituciones de gobierno?
Si bien es cierto que en lo personal estoy de acuerdo con que se debe apostar por mas programas de reinserción y prevención sería rídiculo pensar que esta es la solución; pero más rídiculo, risible e ingenuo es pensar que la solución es meterlos a la cárcel o matarlos a todos. Yo no estoy de lado de los mareros; como ya lo decía previamente toda persona que se encuentre en un delito y existan las pruebas que lo incriminen debe ir a la cárcel como lo manda la ley; pero tampoco creo en ser tan romántico, “noble” e ingenuo de pensar que con matarlos o encerrarlos se “cura el cáncer”.
La demanda aquí es que pese a los fracasos de proyectos contra las maras de los gobiernos anteriores, se le sigue apostando a un modelo represivo, y aunque sea una ley, si no ha funcionado en los dos gobiernos anteriores ni está funcionando en la actualidad por qué nos empecinamos en querer seguirle dando el mismo remedio vencido al mismo mal que se ha ido perfeccionando y haciendo inmune con el tiempo.
Hay realidades, “reales”, que existen independientemente quien las vea o reconozcas. El contexto socioeconómico de las comunidades donde surgen "los mareros" son marginales, comunidades sin oportunidades, a veces sin agua ni luz, con escasas o nulas oportunidades de empleo y con familias que alimentar, estás también son personas y como diría Bartolomé de las Casa tienen alma. O se trabaja en Alternativas de mano dura donde se haga cumplir la ley parejo y se combata el crimen y la delincuencia en general; ACOMPAÑADO de programas de prevención, reinserción y rehabilitación a pandilleros o esto va seguir tomando otras formas de tener a la sociedad encarcelada, y al gobierno con miedo, con un brazo en la espalda y un cuchillo en el cuello.