7.27.2010

Cerré la puerta de la casa tras de mi, a penas llegue me quite el sweater de mi hermano que me había servido de sombrilla. La gata estaba dormida por lo que no me pasó corriendo entre los pies. Me iba quitando los zapatos uno a uno dejándolos en la sala cuando me acordé que ayer me habían regañado por eso. Regresé los recogí y los pusé en la gradas.

Me dirigía hacia el baño como habitualmente a lavarme las manos después de venir esta vez sentada -tuve suerte habían asientos disponibles- en la ruta 30. Saludé a mi hermano y Abrí la puerta ...  



No lo podía creer, estaban por todas partes, eran muchas, no las sabría contar, ese olor jamá lo podría olvidar, eran MIS CAMISAS COLGADAS en el tubo de la cortina del baño...

pánico

más pánico...

NO, no había trasladado mi closet al baño. Aparentemente en la escena del crimen se presume que alguien de apariencia sospechosa metió mis camisas y las colgó todas, una por una, color por color dentro de él. Al parecer el mal tiempo impidió que se secaran en el patio. Al menos quien haya sido las colgó por orden de color, pensé. Respiré y me calmé.

Voy andar oliendo a ropa mal secada,
¡No me vuelvo a burlar de mi hermano!<--click
¡Esto del Karma ha de ser cierto!
 Definitvamente necesitamos una secadora de ropa aunque vendamos el alma a plazos..

me sequé y cerré.

7.26.2010

No pude evitar dejar de postear el siguiente relato. Juro que el día que sea Directora de cine voy a llevar esta historia a la pantalla grande.

Amor nacido en Auschwitz perduró décadas

Con cada paso que daba hacia el portón, Jerzy Bielecki estaba seguro de que en cualquier momento le pegarían un tiro. Era el 21 de julio de 1944, Bielecki caminaba a plena luz del día por el campo de concentración de Auschwitz, luciendo un uniforme nazi robado, con su novia judía Cyla Cybulska a su lado. Le temblaban las rodillas del miedo, pero trató de transmitir una imagen de confianza a medida que se acercaba a una garita de seguridad.

El guardia alemán revisó su pasaporte falsificado, los observó por un instante que pareció una eternidad y finalmente pronunció las palabras esperadas: "Ja, danke" (sí, gracias) y dejó que Jerzy y Cyla recuperasen su libertad. Los reclusos de Auschwitz decían que la única forma de salir de allí era por las chimeneas de los crematorios. Jerzy y Cyla lo hicieron por una puerta lateral.

Bielecki, quien tenía 23 años, aprovechó el status relativamente privilegiado que le daba el hecho de ser un polaco católico que hablaba alemán para planear un osado rescate de su novia judía, quien estaba condenada a morir. "Fue un gran amor", relató Bielecki, quien hoy tiene 89 años, en una entrevista en su casa de esta pequeña ciudad del sur de Polonia, a 85 kilómetros (55 millas) de Auschwitz. "Planeábamos casarnos y vivir juntos el resto de nuestras vidas".

Bielecki tenía 19 años cuando los alemanes lo capturaron pensando que colaboraba con la resistencia --lo que no fue así-- y lo incluyeron en el primer contingente de presos enviados a Auschwitz, en abril de 1940. Todos eran polacos. Le dieron el número 243 y lo asignaron a trabajar en los depósitos, donde de vez en cuando conseguía comida adicional que lo ayudó a sobrevivir. Eso fue dos años antes de que comenzaran las llegadas masivas de judíos, la mayoría de los cuales eran incinerados de inmediato en la vecina Birkenau. A unos pocos les asignaron trabajos forzados en condiciones horrendas, que demoraron su muerte.

En septiembre de 1943 Bielecki fue enviado a un depósito de granos. Otro preso le estaba mostrando el lugar cuando se abrió una puerta y aparecieron unas muchachas. "Me pareció que una de ellas, una mujer bonita de pelo castaño, me guiñó un ojo", relata Bielecki con una sonrisa. Era Cyla, a quien le habían ordenado que reparase sacos de cereales.  Comenzaron a frecuentarse en el depósito y se enamoraron. En un artículo que escribió para un acto sobre Auschwitz en 1983, Cybulska dijo que durante sus encuentros se contaban sus vidas.

La muchacha, sus padres, dos hermanos y una hermana menor fueron apresados en una redada en enero de 1943 en el gueto Lomza del norte de Polonia y fueron llevados a Auschwitz-Birkenau. Los padres y la hermana fueron enviados de inmediato a las cámaras de gases, pero a ella y a sus hermanos los pusieron a trabajar. Para septiembre, Cybulska, de 22 años, era la única que seguía con vida, con el número 29558 tatuado en su brazo izquierdo.

A medida que crecía su amor, Bielecki comenzó a planificar una fuga. A través de un amigo polaco que trabajaba en el depósito de uniformes, consiguió un uniforme de la SS y un pase. Usando un borrador y una pluma, cambió le nombre del oficial, por si el guardia lo conocía, y escribió que sacaba a una reclusa para que fuese interrogada fuera del campo, en una comisaría cercana. Se procuró alguna comida, una hoja de afeitar y un suéter y botas para Cybulska. Le dijo a ella cual era su plan: "Mañana vendrá a buscarte alguien de la SS para interrogarte. Esa persona seré yo". Al día siguiente, por la tarde, Bielecki se presentó al sitio donde estaba ella y, sudando, le exigió a su supervisor que se la entregase. La llevó a un portón lateral donde un guardia somnoliento los dejó pasar. Se dirigieron hacia la campiña y se escondieron entre la maleza. Al caer la noche reanudaron su marcha.

"Caminar por la campiña y por bosques fue agotador, especialmente para mí, que no estaba acostumbrada a semejantes actividades", comentó Cybulska en su informe, según un libro que escribió Bielecki, "El que salva una vida...". "Tuvimos que cruzar ríos crecidos. Jurek (el nombre polaco de Bielecki) me llevó al otro lado". En determinado momento se sintió demasiado cansada como para seguir y le dijo a Bielecki que la dejase. Él se negó.

Caminaron nueve noches hacia la casa de un tío de Bielecki en un pueblo cerca de Cracovia. Allí estaba viviendo su madre, que no cabía de alegría cuando lo vio vivo. Católica devota, no quería que se casase con una judía. Decidieron que era más seguro que ella se escondiese en una granja vecina y que él se fuese a Cracovia. Pasaron su última noche juntos bajo un árbol de peras, haciendo planes para el futuro. Volverían a verse después de la guerra.

Cuando los rusos llegaron a Cracovia en enero de 1945, Bielecki recorrió 40 kilómetros (25 millas) a pie bajo la nieve para reunirse con Cybulska en la granja. Pero llegó cuatro días tarde. Cybulska pensó que "Juracek" estaba muerto o se había olvidado de ella y se fue en tren a Varsovia, decidida a buscar un tío que vivía en Estados Unidos. En el tren conoció a un judío, David Zacharowitz, con quien inició una relación y terminó casándose. Los dos se fueron a Suecia y luego a Nueva York, donde el tío de Cybulska los ayudó a abrir una joyería. Zacharowitz falleció en 1975. En Polonia, Bielecki también formó una familia y trabajó como director de una escuela de mecánicos de automóviles. Cybulska dijo que siempre pensó en Jurek y que ansiaba volver a Polonia y averiguar qué había sido de él.

Un día le contó su historia a una señora polaca que le limpiaba la casa. La mujer se quedó estupefacta. "Escuché esa historia de un hombre que se presentó en la televisión polaca", le dijo la mujer, según Bielecki. Averiguó su número de teléfono y una mañana de mayo de 1983 Bielecki atendió una llamada en su departamento de Nowy Targ. "Escuché la voz de alguien que se reía, o lloraba, y luego una voz de mujer me dice 'Juracku, soy yo, tu Cyla", recuerda Bielecki. A las pocas semanas se encontraron en el aeropuerto de Cracovia. Él le llevó 39 rosas, una por cada año que estuvieron separados. Ella lo visitó en Polonia varias veces. Juntos fueron al museo de Auschwitz, a la granja cuyo dueño la escondió a ella y a otros sitios. En los hoteles dormían juntos. "Renació el amor", expresó Bielecki.

"Cyla me decía: deja a tu esposa y ven conmigo a Estados Unidos", cuenta. "Lloró cuando le dije que no podía hacerle eso a mis hijos". Ella regresó a Nueva York y le escribió: "Jurek, ya no regresaré", según Bielecki. No volvieron a verse y ella no respondió a sus cartas.

Cybulska murió en Nueva York en el 2002. En 1985 el Instituto Yad Vashem de Jerusalén le entregó a Bielecki un reconocimiento por haber salvado a Cybulska. El relato que hace el instituto en su portal es similar al que le hizo Bielecki a la AP.

"Quise mucho a Cyla, mucho", dijo Bielecki. "Lloré después de la guerra porque ella no estaba conmigo. Soñaba con ella y me despertaba llorando". "El destino decidió por nosotros. Pero yo volvería hacer lo mismo".
http://espanol.news.yahoo.com/s/ap/100721/internacional/rep_gen_fuga_de_auschwitz
los viajes más grandes de nuestra vida
parecen comenzar de manera tan sencilla
ni siquiera tenemos idea de la aventura
a la que nos hemos embarcado, hasta que
ya estamos bien avanzados  en el camino
          y miramos atrás...

7.22.2010

aquí se cuentan cuentos

Ayer regresaba del Museo...

Cerré la puerta de la casa tras de mí “pum”, la gata me pasó corriendo entre los pies mientras me quitaba los zapatos uno por uno y dejaba mi rastro por la sala. Me dirigía hacia el baño a lavarme las manos después de venir colgada en otra una emocionante aventura survivor en la ruta 30b. Abrí la puerta y para mi sorpresa las camisas de mi hermano colgadas en el tubo de la cortina del baño.

O mi hermano había trasladado su closet al baño o una vez más la lluvia lo había forzado a que sus camisas terminaran de secarse dentro del mismo...

¡Pobre nosotros los del proletariado! pensé, la capacidad adquisitiva no nos da para una de esas secadoras eléctricas...De repente, sentí compasión por mi hermano oliendo a ropa mal secada, sentí compasión por su novia, ¡pobre muchacha lo ha de querer!

Me sequé las manos y cerré.

diario de una antropóloga to be en trabajo de campo

Resulta que en estos días me encuentro haciendo trabajo de campo   en el Museo Nacional de Antropología Dr. David J Guzmán, para mi investigación final previo a graduarme. Esta es una investigación que comenzó hace un año, las primeras dos fases son teóricas; hay que buscar bibliografía y afinar el proyecto de investigación previo a sumergirse a la práctica: el trabajo de campo. En esta investigación no estoy sola, somos dos, Magaly y yo.

¿Por qué elegimos el Museo? La mayoría de nuestros compañeros tomaron temas de antropología política o antropología urbana, algunos de ellos se han ido a refundir allá por Chalatenango, otros en cantones que ni los mapas oficiales registran, buscando hacer la investigación del año como todo buen engreido antropólogo. Resulta que Magaly (mi compañera) es delicada, cualquier cosa le incomoda, no tiene muchas habilidades ni disposición para hacer amistad "circunstanciales" (muy necesario en el trabajo de campo) y además desconfia de todo y de todos, la idea de irse a meter a un pueblo al interior de país a la suerte que nos toque, buscando quién nos de posada por cuatro meses; cada fin de semana, no le llama la atención. Yo mmm le tengo miedo a las cucarachas. Así que hace un año decidimos hacer este trabajo final en pareja, resolvimos que para no irnos a dormir a un lugar extraño y no tener que lidiar con cucarachas ibamos hacer nuestra investigación en el Museo Nacional de Antropología.

De verdad pensamos que eramos brillantes, nos reimos un poco de las dificultades que habian encontrado los demás compañeros, nos fuimos por la finta: E R R O R.     

7.13.2010

yo también admito que...

En primer lugar admito que no tenía otra cosa que hacer y decidí responder a esta lista de "admitos",por favor sientase en la libertad de reproducirla con su información si tiene espacio para el ocio.

Yo tambien ADMITO QUE: iba con España por Iker Casillas y David Villa 

Admito que soy: distraida, compradora compulsiva, calculadora y de reacción re-retardada

Admito que me gusta: Jugar fútbol, Zelda, Tony Hawk proskater y ponerme los calcetines de mi hermano

Admito que en el colegio: copiaba en el examen de mate

Admito que en mi casa: no lavo trastes y dejo los zapatos tirados en la sala

Admito que odio que me digan: que me voy a morir de hambre cuando me gradue de mi carrera

Admito que tengo: colección de postales y de billetes de diferentes paises

Admito que salgo: a la playa, a bailar, y/o al cine cuando debería estar estudiando para parciales

Admito que me encanta: las platicas no planificadas que duran horas y arreglar el mundo con café :)

Admito que no tengo: ipod, ni iphone, ni blackberry

Admito que lo que más me fascina: del proyecto que estoy elaborando ahorita es trabajar con niños  

Admito que prefiero: un mojito cubano a un cuba libre, la playa al campo, a Marx que a John Locke, a los Beatles que a los Rolling Stone, Un buen libro a la tv, ah! y los vestidos de verano a un par de Jeans   

Admito que mi mejor amigo: es uno de los  mas grandes regalos que Dios me dio :)

Admito que el Facebook es: La red de espionaje mas grande de la historia. Ojo con esto no es que estudie antropología y que desconfie de todo pero va uno nunca sabe

Admito que voy: a volver a jugar fútbol dentro de dos meses

Admito que antes: me tomaba todo a pecho 

Admito que ahora: me tomo la vida como viene y disfruto hasta de mis errores

Admito que no sé: cómo logré pasar todas las materias este ciclo y menos cómo obtuve cum de 8.60

Admito que no sabía: qué era posición adelantada a pesar de jugar fútbol desde los 7 años,  que el pulpo paul tiene su propia página web, que el 0 no se puede escribir en numeros romanos y que cada año mueren 100 personas por ahogarse con un bolígrafo.

Admito que últimamente: me la paso organizando todo para comenzar con  RÚSTICA 503® 

Admito que me fijo en: los tenis de las personas

Admito que soy afortunada de: hacer lo que me gusta, estar con quien me gusta y de tener amigos y una familia

Admito que me gusta escuchar: a los ramones, the police y rock viejito en la playa

Admito que me gusta ver: me gustaba ver Capadocia

Admito que amo a: Jesus y mi familia por sobre todas las cosas

Admito que quiero mucho a: mi tia abuela

Admito que mi mamá: es la mejor madre que he tenido =o

Admito que mis hermanos: son mas alentados que yo ( y que los amo mas de lo que ellos piensan)

Admito que estoy esperando: meterme a bañar para ir al cine

Admito que mi amor: a los niños es cada vez mas fuerte y comprometido, sobre todo con aquellos que menos oportunidades tienen

Admito que me comí: las uñas viendo la final España-Holanda

Admito que ayer: me pasó una de las mejores cosas que me han pasado en años <:O)

Admito que mañana: me quitan el yeso woohooo!! y que mañana mismo me pongo a trabajar en la tesis y el jueves comienzo trabajo de campo

Admito que siempre: me preocupo demasiado y pienso lo peor

Admito que finalmente: algún día moriré, y espero estar tranquila porque hice lo que se me dio la gana. He dicho =)

7.10.2010

Nunca una ley fue tan simple y clara:
ACCION   ->  R  E  A  C  C  I  O  N 
R· E· P· E· R· C· U· S· I· O· N

MENOS políticas represivas y mano dura
 y MAS políticas asistenciales y programas de reinserción y prevención

7.07.2010

Tener verdadero éxito en la vida es poder Llorar, hallar alguien de quien enamorarse, reír mucho y muchas veces en el día; gozar del cariño de niños; saber soportar la traición de falsos amigos, apreciar la belleza en sus variantes; buscar y valorar lo mejor en los demás, es encontrar un amor sincero … es dejar el mundo un poquito mejor de como lo encontraste, es saber que al menos alguien ha vivido mejor gracias a ti

7.01.2010